miércoles, 13 de noviembre de 2013

Publicado el día miércoles, 13 de noviembre de 2013
Esta iniciativa podrá beneficiar a los 3,2 millones de chilenos que pertenecen al tramo A del seguro público de salud, y que hasta hoy sólo pueden atenderse en la red pública. Ellos tendrán la posibilidad de optar a la compra de bonos para consultas médicas y exámenes en la red de prestadores en convenio. Beneficio con el que actualmente ya cuenta la parte más vulnerable del tramo A correspondiente a los beneficiarios de la pensión básica solidaria (PBS) y de la pensión por invalidez o accidente, permitiéndoles atenderse con el doctor o la institución médica que ellos elijan, aunque esta pertenezca al sector privado, esto sin alterar su derecho de atención en hospitales de la red pública de salud.

Cabe destacar que el valor del bono será igual para todos los asegurados de FONASA y dependerá del nivel en que está inscrito el prestador (1, 2 o 3), siendo el 1 el más barato. Por ejemplo, para medicina general los valores fluctúan entre $3.210 y $5.240. Especialidades como cardiología o broncopulmonar tienen un valor único de $4.930. En laboratorio, un hemograma cuesta de $1.070 a $2.350, mientras que un examen de orina va de $660 a $1.450. Una radiografía de tórax, en tanto, va de $2.440 a $5.360.lo cual es de una justicia enorme.

El Presidente de la República, Sebastián Piñera, relevó el impacto de la iniciativa legal que firmó junto al Ministro de Salud y que espera contar con la aprobación transversal en el Congreso y señaló en el acto “Quiero anunciar a todos mis compatriotas que vamos a extender la modalidad de Libre Elección a todos los beneficiarios de FONASA, incluyendo por fin a esos 3,2 millones de chilenos que pertenecen al tramo A, es decir, los más vulnerables”

La medida, largamente anhelada, ampliará el beneficio de la denominada modalidad Libre Elección a todos los asegurados del seguro público de salud. “Este proyecto no sólo es bueno para el país, es justo y va en beneficio de todos los chilenos”, indicó el Presidente.

Esta iniciativa podrá beneficiar a los 3,2 millones de chilenos pertenecientes al tramo A, que son aquellos que no cotizan, ya sea porque no perciben ingresos o éstos están bajo el sueldo mínimo y que sólo pueden acceder a la atención en la red pública de salud. Ellos podrán comprar bonos para atenciones ambulatorias, vale decir, consulta médicas generales o de especialidad, exámenes de laboratorio e imagenología, además de mantener la atención gratuita en el sistema público.

Una vez aprobado el proyecto de ley hay 90 días para su puesta en marcha. Para su activación será necesario que los asegurados del tramo A realicen el trámite de enrolarse, es decir, registrar su huella dactilar en las sucursales de FONASA. A partir de ese momento tendrán derecho a atenderse en la amplia red de prestadores con los que FONASA mantiene convenio y que ya se aproximan a los 40.000.

Fabiana Contreras Rojas
El Diario de CUREPTO.com
Opinión