viernes, 27 de septiembre de 2013

Publicado el día viernes, 27 de septiembre de 2013
Sorprendida y molesta se mostró la Directora de la Escuela G-326 de Constantué, al llegar al establecimiento el día Lunes recién pasado y encontrar en la pared que delimita el terreno un graffiti de grandes dimensiones. Según se pudo constatar este habría sido realizado por tres personas de nombre Bárbara, Camila y un tercero que respondería al apodo de "Pelé"; esto pues en la misma pared se encuentra escrito este nombre y también en las señales del tránsito cercanas, además de otras a lo largo del camino del pueblo de Constantué.
La profesora Marta Martínez, expresó su molestia ya que en toda la historia de la escuela desde que se construyó, nunca había sucedido un hecho semejante, si bien el rayado está por fuera del establecimiento, es algo que causa un impacto visual negativo más aún en un entorno de paisaje rural que no había sido contaminado hasta ahora con atentados de esta naturaleza. Lamentó la profesora que esto fuera hecho por personas que son del lugar y que han emigrado a Santiago, y que desde allá en lugar de traer nuevas ideas que aporten algo positivo a la comunidad, lleguen con este tipo de hábitos que son propios de los sectores marginales de las grandes ciudades.

Es de esperar que las personas involucradas tomen conciencia (lo que muchas veces es difícil), de que Constantué es un pueblo de campo, tranquilo, de buenas personas, y que no necesita que vengan a ensuciarlo con acciones ajenas a nuestra idiosincracia, que si bien como puede argumentar alguien sólo son "formas de expresión", pero desgraciadamente son malas formas de expresarse porque invaden, deterioran, y destruyen el paisajismo del entorno. Sería preferible y bien recibido que aquellas personas que han tenido la oportunidad de emigrar a vivir a una gran ciudad demuestren que esto les ha servido para engrandecer su cultura y su conocimiento, porque los gestos y los hechos son los que hablan por si solos de quienes son las personas realmente. El hecho de que alguien encuentre un buen trabajo en la ciudad, y esto le permita regresar con una buena situación, en un regio vehículo, esto no lo faculta para tomarse atribuciones o pensar que tiene todas las prerrogativas para actuar a como sea su antojo en una comunidad de la que también es parte.

Este tipo de actos se sanciona con presidio menor en su grado mínimo (61 a 541 días), más una multa (art. 139 Nº 2 del Código Penal). Si genéricamente contiene ofensas contra una persona puede constituir injuria (art. 416), o calumnia (art. 412). Si el graffiti no ofende a nadie, pero causa daño en alguna propiedad pública o privada, puede configurar delito de daños (art.484). Si no causa daño, puede considerarse una falta con pena de prisión mínima de 1 a 20 días (art. 495 Nº1)
El Municipio respectivo también tiene que tomar las acciones que estime pertinentes.

Editó e Informó Iván Arriagada González
para El Diario de CUREPTO.com
Opinión