viernes, 17 de mayo de 2013

Publicado el día viernes, 17 de mayo de 2013

¨Los organismos técnicos proponen (shoa), los organismos políticos disponen"; sentenció el juez del caso tsunami,don Ponciano Sallés, que ademas de rechazar sobreseimiento definitivo de la causa solicitado por Patricio Rosende y Carmen Fernández, admitió ampliar la querella del caso tsunami a la exPresidenta Michelle Bachelet, quien ahora tiene calidad de querellada en la causa.

En tanto el Jefe de comunicaciones del comando de la exMandataria Michelle Bachelet, Álvaro Elizalde, manifestó que la solicitud "carece de todo fundamento". Desestimando la querella que alcanza a Bachellet por ser patrocinada por un abogado que es militante RN (y actual aspirante al congreso por ese mismo partido), agregando además que la solicitud judicial, ya había sido presentada antes varias veces, la cual en el pasado fue siempre desestimada por Tribunales. 

Solo queremos agregar al debate públicamente instalado, que existe en Chile un precedente en el pasado reciente, en que se presentaron querellas contra un exMandatario, y siempre por más 10 años fueron desestimadas una a una. La historia relata que una heroica cureptana de nombre Gladis Marín, la cual personalmente o en representación de otras personas o instituciones, se querelló 1001 veces contra el Señor Augusto Pinochet sin resultado alguno, y que por fin (para sus pretensiones) en enero de 1998, se declaró admisible la primera querella directamente dirigida en contra el exPresidente. En ese caso también se acusó maniobra política y falta absoluta de fundamento por los defensores del exComandante en Jefe. 

Ahora a nuestro entender (y sin tener obviamente todos los antecedentes jurídicos y/o probatorios a la vista) si bien, la exPresidenta tiene una clara responsabilidad política en los hechos ocurridos en el tsunami del 27/F, no es viable que respecto de su persona se configure responsabilidad penal en los cuasidelitos de homicidio que por medio de la querella en cuestión se le imputan. Sin perjuicio de lo anterior,  no puede descartarse a priori la tesis de la falta de socorro o auxilio que presuntamente  ella personalmente dejó de prestar y que estaba en condiciones de proporcionar, respecto de las victimas del fatídico maremoto.

Sin ahondar en los fundamentos a favor o en contra de la responsabilidad de la mandataria en las muertes del tsunami del 27F, y esperando que las instituciones funcionen, como decía el presidente Ricardo Lagos, debemos por respeto a las victimas, darles como país, a lo menos a éstas, el consuelo del derecho a conocer quienes fueron los culpables de no socorrer oportunamente a sus familiares fallecidos. Orgullosos nos debemos sentir todos los chilenos, cuando se juzga de igual forma a cualquier persona, no importando lo importante que esta sea.

Cristian Ortiz Gonzalez
Opinión


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